Saltar al contenido
CUIDELLA
Menú

Alimentación para mejorar la fertilidad: un día de menú y lista de la compra

Por Clara Gómez, dietista-nutricionista · sábado, 17 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

En otro artículo te expliqué qué sabemos sobre nutrición y fertilidad y por qué el patrón de tipo mediterráneo es el que mejor encaja. Pero entre saber qué conviene comer y ponerlo en el plato un martes cualquiera a las nueve de la noche hay un buen trecho. Por eso este artículo es práctico: un día de menú de ejemplo, ideas para variar y una lista de la compra que puedes usar como punto de partida.

Antes del menú: cómo usarlo

Lo que vas a leer es un ejemplo, no una pauta cerrada. Las cantidades, los horarios y algunos alimentos dependen de tu caso: no es lo mismo si tienes SOP o resistencia a la insulina que si tienes endometriosis, molestias digestivas, hipotiroidismo o un ritmo de vida con turnos. Tampoco tienes que hacer cinco comidas si a ti te sientan mejor tres.

La idea es que veas cómo se traduce en comida real un patrón que cuide tu fertilidad: verduras abundantes, proteína en cada comida, hidratos de calidad, grasas saludables y pocos ultraprocesados.

Un día de menú de ejemplo

Desayuno

Tostada de pan integral de verdad con aceite de oliva virgen extra, tomate y dos huevos revueltos. Una pieza de fruta y café o infusión.

Media mañana, si tienes hambre

Un yogur natural con un puñado de nueces y unos arándanos o media manzana troceada.

Comida

Ensalada de hojas verdes con zanahoria rallada y semillas. Lentejas guisadas con verduras (pimiento, cebolla, zanahoria y calabaza) y un chorrito de aceite en crudo. De postre, una mandarina o una naranja, que además de rica aporta vitamina C y favorece la absorción del hierro de las legumbres.

Merienda

Hummus con palitos de pepino y zanahoria, o una pieza de fruta con un trozo de queso.

Cena

Salmón o caballa al horno con patata y brócoli, aliñados con aceite de oliva, limón y hierbas. Si te apetece algo dulce, un par de onzas de chocolate negro.

Fíjate en que en cada comida principal hay verdura, proteína y una fuente de hidratos de calidad. Esa estructura ayuda a que la glucosa se mantenga más estable y a que llegues a la siguiente comida sin un hambre feroz.

Ideas para variar

Para que no tengas que comer lo mismo todos los días, aquí tienes algunas alternativas que siguen la misma lógica:

  • Desayunos: porridge de avena con leche o bebida vegetal, fruta y frutos secos; yogur natural o kéfir con fruta y semillas; tostada integral con aguacate y salmón ahumado; tortilla francesa con pan integral y tomate.
  • Comidas: garbanzos salteados con espinacas y huevo; arroz integral con pollo y verduras al wok; ensalada templada de quinoa con verduras asadas y queso fresco; pasta integral con boloñesa de lentejas; merluza en salsa verde con guisantes.
  • Cenas: crema de calabaza y tortilla de champiñones; sardinas a la plancha con ensalada y pan integral; revuelto de gambas y ajetes con verduras salteadas; pollo al horno con boniato y judías verdes; tofu marinado con verduras y arroz.

La lista de la compra

Una despensa bien organizada es la mitad del trabajo. Esta lista te puede servir de base para la compra semanal:

  • Verduras y hortalizas: hojas verdes, tomate, zanahoria, pimiento, cebolla, calabacín, brócoli, calabaza, champiñones. También verduras congeladas para los días con prisa.
  • Frutas: de temporada y variadas, como cítricos, manzanas, peras, plátanos, uvas o frutos rojos frescos o congelados.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos y alubias, secas o en bote (enjuagadas).
  • Cereales y tubérculos: pan integral de verdad, avena, arroz integral, pasta integral, quinoa, patata, boniato.
  • Proteína: huevos, pescado blanco y azul de pequeño tamaño (sardinas, caballa, boquerones, salmón), pollo, pavo, tofu o tempeh.
  • Lácteos: yogur natural, kéfir, leche y quesos pasteurizados.
  • Grasas saludables: aceite de oliva virgen extra, frutos secos naturales o tostados sin sal, semillas, aguacate.
  • Para dar sabor: especias, hierbas, ajo, limón, vinagre.

Y lo que conviene dejar en el supermercado la mayoría de veces: bollería, refrescos, embutidos y carnes procesadas, platos precocinados muy procesados y snacks salados.

Trucos para que funcione entre semana

Dedicar una o dos horas el fin de semana a dejar cosas preparadas cambia mucho la semana: un guiso de legumbres, una bandeja de verduras al horno, un cereal ya cocido y unos huevos duros. Con eso, montar una comida o una cena es cuestión de minutos.

Si cocináis en pareja, mejor. La alimentación también influye en la calidad seminal, y compartir el menú hace que sea más fácil mantenerlo y que nadie sienta que está «a dieta».

Prefiero un menú sencillo que puedas mantener durante meses a uno perfecto que abandones en dos semanas. La constancia, en fertilidad, cuenta mucho más que la perfección.

Un menú hecho para ti

Este ejemplo es un buen punto de partida, pero cada caso es distinto. Si quieres un plan adaptado a tus analíticas, tu digestión, tus horarios y tus gustos, en la primera consulta de nutrición integrativa revisamos todo y te entrego una hoja de ruta y un protocolo personalizado. Si buscáis embarazo en pareja, la consulta de fertilidad en pareja nos permite trabajar con los dos.

Y si quieres contarme primero tu situación, tienes el formulario gratuito «Cuéntame tu caso».

Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario.

Clara Gómez

Dietista-Nutricionista (Col. MAD00324) especializada en salud hormonal femenina. Yo también he sido paciente: por eso explico el porqué de cada paso.

Guía gratuita en PDF

10 claves para cuidar tu fertilidad desde la alimentación

Descarga la guía y empieza hoy a cuidar tu fertilidad con pasos sencillos y basados en la evidencia.

Primera consulta · online · 55 minutos · tu portal privado

¿Empezamos a entender lo que te pasa?

No tienes que llegar con todo claro ni con las analíticas hechas. Tú me cuentas cómo estás y yo me ocupo del resto: lo leo antes, lo preparo y lo trabajamos juntas.

Primera consulta onlineReservar

Fertilidad en pareja

La búsqueda de embarazo también es cosa de dos.

La fertilidad masculina también forma parte de la ecuación. En la consulta de pareja revisamos la salud de ambos, identificamos los factores que pueden estar influyendo y diseñamos un plan personalizado para que avancemos juntos hacia el embarazo.

Reservar la consulta en pareja
Cómo funciona

Qué pasa después de reservar

Cuatro pasos sencillos, para que sepas qué esperar desde el primer día.

1
Al reservar

Reserva tu cita

Elige el día y la hora que mejor se adapten a ti. Una vez realizada la reserva, tendrás acceso a tu portal del paciente en mi web: un espacio privado, solo nuestro, donde vamos a trabajar juntas desde el primer día.

Podrás subir tus analíticas e informes para que los revise con calma antes de vernos, sin enviar documentos por correo ni por mensajería. Y es el sitio donde te compartiré todo el material de tu proceso: toda tu información de salud, en un único lugar privado.

2
Antes de la cita

Cuéntame tu historia

Completas un formulario con tu motivo de consulta, tus síntomas y tu historia, y adjuntas tus analíticas e informes.

En pareja, cada uno rellena el suyo, y también podéis subir seminogramas u otras pruebas realizadas.

Lo leo con calma antes de la cita. Así llego con tu caso preparado y dedicamos la consulta a lo realmente importante, en lugar de a recopilar datos.

3
El día de la cita

Primera consulta, por videollamada

Nos vemos por videollamada, desde donde estés, con el enlace que ya tienes en tu portal. No hace falta instalar nada: entras con un clic y tienes mi atención completa durante toda la sesión.

Partimos de tu formulario y de tus analíticas e informes, si los tienes (no hace falta traerlos). Conectamos síntomas, antecedentes y momento vital para entender cómo encajan entre sí. Te explico mi valoración, resolvemos todas tus dudas y definimos los primeros objetivos sobre los que vamos a trabajar. Si hace falta ampliar el estudio, te oriento sobre qué pruebas pueden ayudarnos.

No quiero que salgas con más información. Quiero que salgas con más claridad.
4
Después de la consulta

Tu hoja de ruta personalizada

Tras la consulta recibirás un protocolo completamente personalizado, diseñado a partir de todo lo que hemos trabajado en nuestra primera sesión.

Hoja de ruta: te explicaré qué factores creo que están influyendo en tu caso, cuáles serán nuestras prioridades y por qué vamos a trabajar cada una. Si hace falta ampliar el estudio, también encontrarás mis recomendaciones y el motivo de cada una.

Protocolo práctico y adaptado a ti: puede incluir alimentación, optimización de nutrientes, salud digestiva, ritmos circadianos, descanso, ejercicio físico, gestión del estrés, suplementación y otros aspectos de tu estilo de vida.

Menús, recetas e ideas prácticas para que apliques las recomendaciones de forma sencilla en tu día a día.

Mi objetivo no es solo que sepas qué hacer, sino que entiendas por qué lo hacemos. Y no te quedas sola: hasta nuestra siguiente sesión puedes escribirme por email para resolver dudas y ayudarte a implementar el plan con confianza.

Reservar mi primera consulta